Mostrando entradas con la etiqueta vinos de ribera del duero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vinos de ribera del duero. Mostrar todas las entradas

Martín Berdugo es
una bodega notable
de Ribera del Duero
su filosofía
se convierte en
magníficos vinos




Por sommelier Angelo Rivas

Martín Berdugo, en Ribera del Duero, es una bodega que busca la honestidad y exprese la uva


No es por tendencia, pero si por convicción. Mientras productores Ribera del Duero siguen dirigiendo sus etiquetas a un consumidor que le gusta la presencia de roble, Martín Berdugo tiene un enfoque en la uva.

“Los vinos los hacemos en la viña. Contamos con terrenos aluviales, arenosos y de grava, y cuidamos las 87 hectáreas de viñedos por medio de fotos satelitales que cada 10 días nos indican el verdor de las hojas y así tomar decisiones de riego, de la madurez que se requiere y otras”, explica Antonio Díez, enólogo y director de la vinícola

Cada terreno aporta diferentes expresiones en los frutos, y aunado a lo anterior sirve como criterio para seleccionar las uvas.

Este enfoque no llegó solo, ya que en 2103 un rayo cayó y ocasionó un incendio que casi acaba con todo. Sin embargo, esa fue la oportunidad de reinventarse.

“Afortunadamente caen 400 litros de agua al año y en ocasiones se puede regar de forma focalizada si hace falta”.

La bodega cuenta con un Crianza, Reserva y Gran Reserva, entre otras etiquetas. Díez enfatiza que muchos creen que el Gran Reserva es mejor, la realidad es que se guarda más en la bodega. Cada estilo es para diferentes gustos y momentos, agrega.

El reto ha sido que Ribera del Duero tiene un clima extremo y suelos pobres; pueden aparecer heladas primaverales y se pierden los brotes. Por el contrario, sí llega clima mediterráneo que se combina con el continental, lo que hace que haya días cálidos y noches frescas en beneficio de las vides.

Gracias al buen manejo en viña y a los 35 años de experiencia, todos sus vinos son orgánicos.


La tercia

Verdejo. Las uvas provienen de un viñedo a 700 metros de altura en terreno aluvial. Contienen un 3 por ciento de Sauvignon Blanc para ajustar el volumen y elegancia, así como su contacto con lías.

Crianza. Elaborado con uva Tempranillo y con más de 12 meses de barrica que tiene la intención de redondear el vino, al igual que sus taninos.

Reserva. Tempranillo que proviene de las viñas con más edad y que se cosecha de forma manual. Con 24 meses de barrica que no opacan la expresión de la uva.



Sobre Angelo Rivas: Master en Negocio del Vino y Gestión Vinícola por la Universidad de Barcelona, sommelier y consultor profesional de vinos, así como periodista de bebidas y gastronomía por más de 25 años.
IG: angelorivasmx



¡Sigue nuestra información en Twitter: 
@copasycorchos!
¡Disfruta de las delicias en Instagram: @copasycorchos!
¡Sigue al pendiente de la gastronomía en Facebook: @copasycorchos!
¡Disfruta de nuestros videos en TikTok: @copasycorchos!


Otras notas relacionadas:













      Síguenos en Instagram





      Cada sorbo de los
      vinos de Daniel Bertrand
      revelan un diálogo
      con el terroir





      Por Martín Miretti
      Instagram: @eldevinos


      Daniel Bertrand no es un enólogo convencional. Con su mirada afilada y su hablar pausado pero certero, transmite una filosofía que va mucho más allá de la técnica: el vino es tierra, historia y microorganismos trabajando en armonía. Su viaje a México, para participar en el evento Wine Bar de Bruselas, organizado por la sommelier Mirell Rivello de Importaciones Cantabria, fue una oportunidad para compartir su visión con un selecto grupo de apasionados del vino. Y, sobre todo, para mostrar en copa el alma de su trabajo.

      La cita transcurrió en un ambiente distendido, pero con una seriedad implícita en cada sorbo. Bertrand había seleccionado siete etiquetas que representan su manera de entender el vino. Cada una, una historia. Cada una, un testimonio de su incansable búsqueda de autenticidad.

      Mención especial merece el trabajo del chef Daniel Nates, del Wine Bar de Bruselas, quien con su creatividad y precisión gastronómica sigue sorprendiendo y elevando la experiencia de cada cata. Sus maridajes resaltaron las características únicas de cada vino, demostrando una vez más por qué su cocina es un referente en la escena enogastronómica.


      Una cata que cuenta historias

      La primera copa nos recibe con Roselito, un rosado que brilla como un amanecer en el viñedo. Tinto fino y albillo en perfecta armonía. Bertrand nos dice sin titubeos: "La calidad de las uvas depende del régimen hídrico de las plantas". No es una frase lanzada al aire, sino una verdad que resuena en cada matiz del vino, en su frescura impecable.

      El siguiente vino, Antídoto, despierta un murmullo de aprobación en la sala. Procedente de lo que Bertrand llama la "pequeña Toscana de Soria, en el Duero Norte", este tinto de tempranillo es un homenaje a las vides prefiloxéricas. "Son las vides originales las de España, a diferencia de las de Francia que son domesticadas", comenta con un dejo de orgullo. No es solo una declaración de identidad, sino una reivindicación de la historia vitivinícola española.

      El turno es de La Hormiga, un tempranillo de carácter y estructura que parece envolver el paladar. Bertrand sonríe y comparte uno de sus secretos: "La arcilla siempre tiende a transmitir una seda en la vinificación". De pronto, no estamos solo bebiendo un vino, estamos entendiendo su origen, sus entrañas.

      Luego llega Dominio de Es, un vino elaborado a partir de viñas viejas de Soria. En este punto, Bertrand hace una pausa y enfatiza la importancia de trabajar con suelos históricos y preservar la esencia del viñedo. "La manera de hacer vino no debe ser más importante que el lugar y todo lo que significa".

      A continuación, nos encontramos con Domaine de Pallus Les Pensées, un Chinon tinto de 2021 que destila el alma de su terroir. Bertrand nos habla de su búsqueda incansable de suelos sin calcáreos y sin arcillas: "Busqué muchos suelos así para poder dejar que la uva se exprese". Y vaya si lo consigue. En cada sorbo hay libertad, hay un respeto absoluto por la fruta.

      La sorpresa de la noche es Domaine de Pallus La Rougerie, un Cabernet Franc 2018 que rompe esquemas. Bertrand nos reta a pensar distinto: "Los microorganismos son los encargados de comunicar la mineralidad de la tierra a la vid y al vino". Su complejidad demuestra que los tintos de esta zona pueden ofrecer un perfil profundo y sedoso.

      Finalmente, cerramos con Le Rosé, un rosado ultra premium que eleva la categoría a otro nivel. Bertrand enfatiza su carácter sofisticado y su equilibrio perfecto entre estructura y frescura. Este es un vino que desafía cualquier preconcepción sobre los rosados y deja claro que pueden ser tan complejos y memorables como cualquier tinto de gran linaje.





      Más allá del vino, una filosofía

      A lo largo de la noche, las frases de Bertrand se van quedando en la mente de los asistentes como mantras:

      "La manera de hacer vino no debe ser más importante que el lugar y todo lo que significa".

      "En España hay vides vírgenes de la industrialización".

      "Es así como se redondea el trabajo ecológico, con un profundo entendimiento de los microorganismos".

      Cada palabra es una pista de cómo Bertrand entiende su labor: no como una fábrica de etiquetas, sino como un diálogo con la tierra.

      Cuando la noche llega a su fin, nos quedamos con la sensación de haber compartido algo más que una cata. Hemos sido testigos de una filosofía que busca preservar lo esencial, respetar la historia y honrar la tierra. Y, sobre todo, de un enólogo que tiene claro que el vino no solo se hace, sino que se escucha, se siente y se vive.


       

      Sobre Martin Miretti: Originario de México, egresado del programa de Relaciones Internacionales por el ITAM y MBA por el ITESM. Egresado del programa de Sommelier Profesional por la AMS y certificado por el WSET. Ha trabajado como sommelier, director de A&B y Gerente General de hoteles y restaurantes. Ha desarrollado eventos, festivales gastronómicos y proyectos de desarrollo rural basados en la cultura gastronómica. Amante por los sabores y por convertir catas y aventuras culinarias en entretenidos viajes por la vida.

      Instagram: @eldevinos



      ¡Sigue nuestra información en Twitter: 
      @copasycorchos!
      ¡Disfruta de las delicias en Instagram: @copasycorchos!
      ¡Sigue al pendiente de la gastronomía en Facebook: @copasycorchos!
      ¡Disfruta de nuestros videos en TikTok: @copasycorchos!


      Otras notas relacionadas:














      Síguenos en Instagram






      Ferratus demuestra
      el empeño en búsqueda
      de la representación
      del territorio
      y la excelencia enológica



      Por Sommelier Sandra Buch
      Instagram: sandrabuchbarris


      Cuando uno piensa en el mundo del vino y las bodegas, normalmente se tiene la visión de una gran tradición familiar, de generaciones dedicándose a este apasionante mundo del vino. Sin embargo, hay ocasiones, que el destino, la pasión y un amor por la tierra se convierte en vino.

      Y este es el ejemplo de Maria Luisa Cuevas, quien después de una brillante carrera ejerciendo como abogada en Madrid, da un cambio radical a su vida, se traslada a su Aranda del Duero natal, y decide iniciar una aventura en el mundo del vino, creando su propia bodega Ferratus. 

      Maria Luisa Cuevas es pasional, elegante, perseverante y muy tenaz; cualidades que han hecho que poco a poco, esta ilusión que inició en 2003, se ha ido convirtiendo en un referente en la zona de Ribera del Duero, de dónde ella es una ferviente embajadora.

      El pasado mes de noviembre, en el Wine Bar by Concours Mondial de Bruxelles, pudimos conocer un poco más sobre Maria Luisa y sus vinos, los cuales acaban de llegar a México de la mano de Importaciones Cantabria.

      Inicia la presentación con un hermoso texto, escrito por Maria Luisa, y leído por ella misma, para que podamos entender mejor la filosofía de su bodega Ferratus.

      Maria Luisa, a continuación, nos cuenta su regreso a Aranda del Duero, así como su preparación para iniciar este nuevo proyecto personal. Estudió enología, viticultura, y a la par, trabajando con viticultores, bodegas, para poder ir armando Ferratus (que proviene del latín y significa “provisto de hierro”, haciendo honor al negocio familiar).

      La bodega dispone de veinte hectáreas propias, más quince hectáreas controladas, las cuales cuentan con viñedos de más de 60 años.

      Las claves de Ferratus:

      - Viñedo San Juan del Monte, con diecisiete hectáreas de veinticinco años;

      - Viñedo Pago Santa Cruz, uno de sus viñedos emblema, y primeros que adquirió, con únicamente 1.45 hectáreas, donde elabora su vino top Ferratus Sensaciones;  

      - 900 metros sobre el nivel del mar; siendo la altitud el factor clave para sus vinos;

      - Uso de la uva Tinta Fina (nombre que recibe la uva Tempranillo en la zona de Ribera de Duero);

      - 100% sustentables como factor clave, para el cuidado de la tierra, el entorno y ser más amigables con el medio ambiente; 

      - 140,000 botellas de producción máxima; aunque la bodega está lista para más capacidad; 

      - Equipo humano importante y altamente calificado: Emmanuel Ivars es el enólogo, quien conjuramente con Maria Luisa, son quienes supervisan los vinos y la elaboración de los mismos, des del viñedo a la bodega;

      - Vendimia manual;

      - Mesa de selección de la uva, para asegurar la calidad en toda la línea de vinos;

      - En la línea de vinos: Fusión, Origen y Sensaciones; se realiza una triple selección de la uva, dos en la mesa y una en el campo;

      - Conseguir las mejores uvas, tanto en los viñedos propios como los controlados, para elaborar vinos con personalidad y el sello de la bodega.

      Terminada la presentación de la bodega, pudimos realizar una degustación de las etiquetas de Ferratus, con un menú elaborado por el chef Daniel Nates en el Wine Bar by CMB, que acompañó de forma perfecta la cata.

      Ferratus Blanco – la última incorporación en la bodega; Maria Luisa señala que no tiene Albillo Mayor en sus viñedos, pero sí cree en esta uva autorizada en Ribera del Duero. La uva que adquiere proviene de viñedos de más de 40 años. Para proporcionarle más estructura y complejidad, le proporcionan 24 horas de maceración pelicular, con las pieles, aparte de fermentación en barricas de roble francés de 225 y 500 litros. 

      Se realiza trabajo posterior con lías mediante battonage (sistema que mantiene el contacto de las lías con el mosto mediante el movimiento de las mismas varias veces, según decida el responsable de la elaboración), para proporcionar más untuosidad y complejidad este vino muy gastronómico. 

      Únicamente 3300 botellas.

      Ferratus Rosado – este rosado de Tinta Fina, proviene de los viñedos de San Juan del Monte, de 20 años.

      Realizado con sistema de lágrima, sin ningún prensado, se realiza fermentación en barrica de roble francés de 225 litros, y un posterior contacto con lías y battonage

      Es un rosado con más color, por su sistema de elaboración, que combina la fruta roja, con un ligero toque cítrico, sobre todo toronja, y flor. 

      Antes de degustar los vinos tintos de Ferratus, Maria Luisa nos comenta que para ella el “vino es cultura” y como tal, se debe tratar al producto como un bien común, para que las futuras generaciones lo prueben, y se atrevan a consumirlo sin miedo, con respeto, eso sí.

      Ferratus A0 (A-cero) – Vino joven que realiza la fermentación maloláctica, una parte en roble y otra en inoxidable, para resaltar más la fruta y suavizar el paladar del vino; posteriormente doce meses de fermentación en barrica de roble francés.

      Ferratus Origen 2018 – el primer vino de la bodega, con uvas de 60 años. Sus 14 meses de crianza en roble francés (50% nueva y 50% primer uso). 

      Únicamente 20,500 botellas y doble selección en mesa.

      Ferratus Fusión 2020 – Se realiza las añadas más excepcionales. Producción limitada. 

      20 meses en barrica nueva de roble francés. 

      Se mezclan uvas de viñedos viejos y más nuevos; con combinación de fermentación alcohólica y maloláctica en barrica de roble francés. 

      Nos comenta Maria Luisa que el diseño de la botella fue uno de los ganadores del concurso A Design Award Winner Competition 2017.

      Ferratus Sensaciones 2017 – vino que se realiza el vino Pago Santa Cruz, en La Horra, de 1965. 

      Crianza de 20 meses en barrica de roble francés nueva de grano fino. 

      Posteriormente en botella, tiene un envejecimiento de mínimo tres años.

      Únicamente 4200 botellas. 


      Cabe destacar que todos los vinos presentados, presentan un perfil que busca mantener la frescura, un tanino redondo y suave; con una nariz muy expresiva, y todos sus vinos son pensados para disfrutar con una buena propuesta gastronómica.

      Maria Luisa Cuevas, fue tenaz, y durante años, buscó estar presente en México, un mercado que ella cree ideal para sus vinos; finalmente, este año 2024 lo logró de la mano de Importaciones Cantabria, quien trae todas sus etiquetas.

      Nos despediremos con una de las frases de Maria Luisa Cuevas “tocar el corazón a través de la vista, el olfato y el paladar es nuestro objetivo: hacer poesía que se beba”.

      Estamos convencidos que estos vinos que transmiten el carácter pasional y disciplinado de Maria Luisa, se harán un lugar en el mercado mexicano. Atrévanse a probarlos. ¡Salud! 


      Para más información:

      https://www.ferratus.es

      Instagram: @ferratusbodegas @ferratusmexico / @importacionescantabria (distribución)

      Facebook: @ferratusbodegas


      Sobre Sommelier Sandra Buch:
      Después de casi 14 años en México, regresa a su tierra natal, en Girona, España. Egresada como Sommelier en la Universidad de Girona, se ha especializado en Cava, siendo formadora y experta.
      En México asesoró restaurantes, se especializó en servicio al comensal, realizó formación para sommeliers en varias instituciones, como Escuela Mexicana de Sommeliers, ANSOG, Wikivinos y Servirbien.
      Impartió varias masterclass sobre Cava; vinos catalanes para la Delegación de la Generalitat en México, y sobre vinos españoles para la OIVE (Organización Interprofesional del Vino en España). 
      Participa como juez catadora para concursos como Mexico Selection by CMB en 2021; Concours Mondial de Bruxelles (vinos blancos y tintos) en 2024; MIWC (Mexico International Wine Competition) 2024, entre otros.  
      Forma parte de la Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino (AEPEV).
      Apasionada del estudio, sigue preparándose y estudiando, y colaborando como Sommelier Consejera para la distribuidora de vinos Cavas del Mundo.



      ¡Sigue nuestra información en Twitter: 
      @copasycorchos!
      ¡Disfruta de las delicias en Instagram: @copasycorchos!
      ¡Sigue al pendiente de la gastronomía en Facebook: @copasycorchos!
      ¡Disfruta de nuestros videos en TikTok: @copasycorchos!


      Otras notas relacionadas:














      Síguenos en Instagram







      José Moro comparte
      las razones por las que
      los vinos de Cepa 21
      son tan únicos



      Por Sommelier Sandra Buch
      Instagram: sandrabuchbarris


      Cuando uno termina de estudiar para ser Sommelier o Sumiller; siempre mantiene una relación, de tipo amorosa, con el vino; ese producto de la fermentación de la uva; que te llega a apasionar de tal forma, que de repente, te preguntas por el tipo de suelo, el porqué de las variedades seleccionadas para ese vino, como surgió el proyecto; pero sobre todo, y lo más importante, por su Terroir, ese concepto, un poco confuso a veces, que representa la perfecta conjunción entre ubicación, suelo, variedades, clima y el factor humano (ya sea viticultor, enólogo o bodeguero).

      Empiezas a probar vinos, apreciar diferencias, a veces sutiles, y de repente, tienes oportunidad de conocer las mentes creadoras de esos grandes proyectos, y marcas.

      Así sucedió a finales de abril. Nos invitaron a un brunch en Ciena, para conocer a José Moro, y su proyecto Cepa 21, aprovechando el cambio de distribuidora en México, actualmente a cargo de Vino y se fue, representado por Karla Correa; y con Pablo Mata como Brand Ambassador de la marca para Latinoamérica, como hasta ahora; además de un cambio en el etiquetaje de las botellas, que pronto ya estarán disponible en México.

      José Moro, es un apasionado del vino, de lo que hace y un buscador incansable de la frescura y mejor expresión de sus vinos.

      Tuvimos la oportunidad de entrevistarlo, y conocer un poco más a éste personaje clave en la industria del vino y su proyecto Cepa 21, el cuál nació en el año 2000, con mucha ilusión, y que sigue apostando para dar la mejor expresión de Ribera del Duero en sus vinos.

      Considerando la gran tradición familiar que tiene Cepa 21, nos comentó José Moro: "Fue nueva ilusión. En la vida siempre hay que tener fines, objetivos, porqué sino estás muerto ¿no? Y yo, cuando soñé hacer Cepa 21, fue por hacer un vino diferente; diferenciador de la identidad de Ribera del Duero; que tuviera un matiz muy importante, que a mí me gusta mucho en los vinos: frescura"

      "Hasta entonces yo manejaba los vinos en Emilio Moro, y bajo este concepto me puse a estudiar, de qué manera podía dar esa expresión más fresca, en el contexto de Ribera del Duero. Y para eso, me fui a buscar una orientación más hacia el norte, en el cual tratara de alargar al máximo el ciclo vegetativo para que esa fruta se vendimiara más tarde, obteniendo mayor frescura. Y buscar en el proceso de elaboración que enfatizara, que matizara todo eso que había pasado en el viñedo. Por lo que, después de 8 a 10 años, lo conseguimo. Ahora, precisamente Cepa 21 por la profundidad de esos viñedos, que han ido creciendo, esa frescura impregnada, está bien matizada, en ese proyecto que yo soné, hace 24 años ya, pero que tiene más consistencia que nunca, sobre todo por ese cambio climático que está haciendo, que ciertos vinos estén perdiendo frescura; y gracias al Terroir, a la forma de hacer, a la viticultura que aplicamos, y al proceso perfectamente aplicado a esa viticultura, tenemos la suerte de tener unos vinos con esa definición, que hoy gusta mucho al consumidor” amplía José Moro.

      Le preguntamos sobre su primer vino, “El primer vino fue Cepa 21, y te digo más, en principio, la concepción de la bodega era sacar un solo vino; pero vino la crisis del 2008, que fue económica, y la gente no quiere saber de cosas nuevas, ni marcas; porqué todavía en 2019, con la pandemia, la gente estaba en casa, dinero no le faltaba, y beber, menos; pero en 2008 fue económica, y me dije, si queremos vender, tenemos que hacer un vino que sea más económico, que guste más a la gente, y así nació Hito. Y pasada la crisis, ya que habíamos sacado un vino joven, decidimos sacar dos vinos de las gamas altas; y buscamos terroirs determinados, que dieran esa frescura; o como es el caso de Malabrigo, que es la expresión más clara de la filosofía de Cepa 21; y luego sacamos Horcajo, que es la gama más alta de la bodega”.

      Hito, un vino que también se produce como rosado llama la atención considerando que en Ribera del Duero es más de tradición de vinos tintos, al respecto comenta Moro: “En Ribera del Duero, se hacían antes los claretes, una mezcla de blanco y tinto, pero nunca han tenido protagonismo, el color no era tan apetecible, tenían un carácter más local. Precisamente, esta nueva versión, 100% Tempranillo, con un color más provenzal, más claro, lo hace más seductor, y para mí es el principal motivo de venta; además Hito Rosado, es una contradicción, normalmente los vinos dicen lo mismo en la nariz y en la boca, pero en este caso es completamente diferente; en nariz presenta una docilidad, en la boca tiene cuerpo, volumen, untuosidad por esa crianza sobre lías en depósitos y una acidez muy marcada”

      Preguntamos la opinión de José Moro, respeto a la aceptación de hacer vinos blancos, a partir de la uva ya plantada Albillo Mayor: “En la vida, como en todo, hay que evolucionar, ver las nuevas tendencias, lo que pide el mercado; yo de hecho estoy enamorado de la Godello, y pienso hacer un vino de esa uva, ya lo hice cuando estuve en Emilio Moro, ahora esa gestión la llevan mis hermanos, pero yo haré mi propio proyecto; pero mientras estoy buscando el alma del Albillo, que es lo que me tiene que hacer vibrar, que abra una botella, me ponga la piel de gallina y me haga sonreír”

      Ocurre un cambio del diseño de las etiquetas que refleja la evolución de la bodega:  “Yo creo es la culminación de la primera cosecha de 2002, hace 22 años; ha habido un crecimiento, primero en la viña, con raíces más profundas, logrando una uva cada vez más mineral, más con alma; segundo, nosotros que hemos crecido en esos procesos de elaboración, matizando, innovando, para sacar lo máximo y elegancia, estando muy atentos al gusto del consumidor, que no tiene nada que ver los vinos de los 80, que prácticamente necesitabas cuchillo y tenedor para tomar esos vinos, que requerían mucha botella; y ahora esos vinos, gracias a la innovación, son más finos, más elegantes. La etiqueta al fin es la historia detrás de cada vino, tenía que tener también su evolución y nueva imagen”

      Ya para finalizar nuestra enriquecedora entrevista, quisimos saber, qué piensa José Moro sobre lo que depara 2024 al mundo del vino, siendo uno de los empresarios más reconocidos actualmente: “estoy un poco convulso, perturbado por muchas razones, por el cambio político, climático y la forma de entender el vino; pero yo creo que el vino viene a calmar a las personas, a poner paz, saca lo mejor, es por eso que se debe tener la máxima confianza en el vino, y seguir trabajando, para conocer todavía más de él, y estar atentos a lo que nos pide el consumidor; y yo voy a trabajar para que Cepa 21 se consolide como una gran marca, que lo es, y tenga más reconocimiento del que tiene; como un vino que entiende la viticultura de Ribera del Duero, con frescura, elegancia; y consolidar la marca”













      Terminada la entrevista, se ofreció el brunch por Ciena, durante el cuál pudimos probar varias etiquetas de la bodega, las cuáles fueron explicadas a detalle por José Moro.

      Hito Rosé – el vino que surge en el año 2010; se llama Hito, porqué son los postes (un pequeño grupo de piedra encimadas) que sirven como marcas, límite entre tierras. Uva Tempranillo, con un mes en lías. Un vino en boca goloso, fresco, acidez bien integrada. En palabras de José Moro “cerrad los ojos, dejad que el vino se exprese, y diga cómo es”. 

      Hito Tinto – surge a partir de la crisis económica de 2008, más fresco y joven. Maceración de la piel 10-12 días para dar color. Pasa tres meses en barrica de roble francés de tercer uso. Se pretende buscar los aromas primarios de la Tempranillo en Ribera del Duero. Vino joven, hecho para agradar, con notas florales, especias, en boca café, toffee, mineral, redondo.

      Cepa 21 – el primer vino de la bodega en 2002, uva de la zona de laderas, con caliza; tiene un paso de 11 a 13 meses en barrica francesa de tostado medio (33% en primer uso, misma proporción segundo y tercer uso). Un vino con presencia de fruta, mineral, tanino muy redondo. En palabras de José Moro: “un vino con el balance perfecto de barrica y fruta, para vestir el vino y expresar la esencia que está en la tierra y la uva.”

      Malabrigo – desde 2009, un vino de tierras frías, con un ciclo vegetativo más largo; presenta más frescura, contundencia y fruta. Un vino con tanino muy redondo, goloso, persistente. Elaborado de uva Tempranillo que proviene de la finca que le otorga el nombre; fermentación y crianza en barrica de roble francés.

      Complementa la oferta de Cepa 21, el vino de más alta gama, Horcajo, la última etiqueta que nació en 2014; un Tempranillo de la parcela Horcajo, situada a una altura de 800 – 900 metros sobre el nivel del mar, buscando esta frescura, que obsesiona a José Moro.

      Cepa 21, surgió a partir de clones de cepas centenarias del padre y abuelo de José Moro con 50 hectáreas en la zona de Castillo del Duero, en la emblemática zona de Ribera del Duero.

      Desde entonces, José Moro, reúne tecnología, innovación y tradición, siempre “soñando en vino” buscando el alma de las uvas, de los vinos, que lo hagan vibrar y seguir siendo este soñador apasionado del vino. 


      Para más información:

      https://www.cepa21.com/

      Instagram: @cepa21bodegas / @vinoysefuemexico (distribución)

      Facebook: @Cepa21Bodegas


      Sobre Sandra Buch:

      Originaria de la Ciudad de Girona, España. Egresada de la Universidad de Girona con especialidad de sommelier. Ha trabajado como sommelier en restaurantes en Ciudad de México y Veracruz. Actualmente es docente de programas de servicio y vinos para Fundación Turquois con su programa Servirbien. Asimismo, forma parte del colectivo docente de Academia Nacional Sommeliers del Caribe (ANSOG) y Wikivinos en su programa de Especialización en Vinos de España. Docente en curso Extensión Universitaria “Italia y sus vinos” en Cessa Campus Sur. Sommelier Corporativa y responsable área ventas en la Importadora Cavas del Mundo. Coeditora de la revista digital Copas y Corchos. Jueza catadora del Concurso Nacional de Marcas de Mezcal y Destilados Mexicanos. Jueza Catadora en México Selection by Concours Mondial de Bruxelles. Jurado vinos mexicanos para Revista Cava. Integrante de Alquimistas del vino, realizando transmisiones online; colaboraciones con restaurante Mansión; catas y eventos. Miembro de la Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino (AEPEV). Certificado Formador en Cava otorgado por la DO Cava y Miembro Oficial de la Academia del Cava.

      IG @sandrabuchbarris



      ¡Sigue nuestra información en Twitter: 
      @copasycorchos!
      ¡Disfruta de las delicias en Instagram: @copasycorchos!
      ¡Sigue al pendiente de la gastronomía en Facebook: @copasycorchos!
      ¡Disfruta de nuestros videos en TikTok: @copasycorchos!


      Otras notas relacionadas:














      Síguenos en Instagram