Comodidad e historia
Quinta Real Puebla
ofrece una experiencia inolvidable
Por Ana Belen Ortiz
En el corazón del
Centro Histórico de Puebla, Quinta Real Puebla convierte un antiguo
convento en una experiencia de hospedaje donde arquitectura, gastronomía y
tradición acompañan al viajero a cada paso.
Puebla es una ciudad que no se conoce deprisa. Basta caminar por su Centro
Histórico para encontrar iglesias, casonas, patios, fachadas de talavera y una
gastronomía que forma parte de la identidad de México.
Declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, este destino reúne historia,
arquitectura y sabores en un recorrido que puede comenzar desde el lugar
donde se elige dormir.
Y para vivir Puebla desde dentro,
Quinta Real Puebla ofrece un hospedaje que va más allá de una habitación.
Ubicado en pleno Centro Histórico, el hotel ocupa un inmueble de origen
conventual en el que los patios, arcos, corredores y antiguos muros forman
parte de la experiencia.
Aquí, hospedarse también significa acercarse a la memoria de la ciudad.
La historia de Puebla también se hospeda en Quinta Real
Antes de convertirse en hotel, el inmueble que hoy ocupa Quinta Real Puebla
tuvo una historia vinculada con la vida religiosa de la ciudad.
Se trata del antiguo
Convento de la Limpia Concepción, fundado en 1593. Con el paso de los
siglos, el espacio dejó atrás su función conventual y comenzó una nueva etapa
hasta convertirse en el hotel que actualmente recibe a viajeros.
La historia permanece visible en la arquitectura. Los patios interiores, los
arcos y los corredores conservan la atmósfera de una construcción novohispana
y hacen que recorrer el hotel sea, en cierta manera, otro paseo por Puebla.
Ese carácter histórico adquiere todavía más sentido por su ubicación. Desde
Quinta Real es posible salir a caminar hacia algunos de los sitios más
representativos del Centro Histórico, como el Zócalo, la Catedral, El Parián y
la Capilla del Rosario.
De esta manera, el hotel funciona como punto de partida para conocer la
ciudad, pero también como parte del propio recorrido.
Su atractivo está precisamente en ese encuentro entre pasado y presente: un
inmueble que conserva elementos de su historia mientras ofrece los servicios y
comodidades que busca el viajero contemporáneo.
Cuando los muros también cuentan historias
Quinta Real Puebla cuenta con 84 habitaciones y suites, distribuidas en
distintas categorías.
El diseño mantiene una conexión con la arquitectura del inmueble a través de
espacios, materiales y detalles de inspiración clásica, mientras las
habitaciones incorporan las comodidades necesarias para una estancia
confortable.
Entre las opciones disponibles se encuentran habitaciones Novicia Queen,
Novicia King y habitaciones con dos camas dobles, además de suites y otras
categorías.
Cada espacio permite experimentar de distinta manera la personalidad del
hotel. Algunas habitaciones se relacionan con la atmósfera interior del
inmueble, mientras otras ofrecen vistas hacia las calles del Centro Histórico.
En su interior, servicios como aire acondicionado, minibar, caja de seguridad,
escritorio y pantalla complementan una experiencia en la que el confort
contemporáneo convive con la arquitectura histórica.
Pero son los espacios comunes los que terminan de definir la personalidad de
Quinta Real Puebla. Los patios, arcos y corredores funcionan como escenarios
cotidianos y recuerdan a cada momento que este no es un hotel construido desde
cero, sino un espacio que ha atravesado distintas etapas de la historia de la
ciudad.
Una mesa que también cuenta la historia de Puebla
En Quinta Real Puebla, la gastronomía ocupa un lugar importante dentro de la
estancia. La propuesta reúne diferentes conceptos que permiten descubrir
sabores mexicanos, cocina italiana, café, panadería, mezcal y bebidas
tradicionales poblanas.
Tierra Mía es el restaurante enfocado en la cocina mexicana y poblana, con
opciones para desayuno, comida y cena. Su propuesta combina sabores tradicionales con alternativas internacionales y
se disfruta en espacios donde la arquitectura del antiguo inmueble acompaña la
experiencia.
En Panareo, la cocina viaja hasta Italia. El restaurante apuesta por una
propuesta italiana contemporánea en la que las pastas y pizzas tienen
especial protagonismo.
Entre sus preparaciones destacan las pastas de trigo duro y las pizzas de masa
madurada, elaboradas en horno de leña.
Para una pausa durante el día,
Bellecour Bakery & Coffee ofrece una propuesta de cafetería y panadería
con inspiración francesa y latina. Es un espacio para disfrutar café y productos de panadería antes de comenzar
una jornada de recorridos o simplemente para hacer una pausa durante la
estancia.
Cuando llega la noche, Mezcalería Novicias cambia el ritmo. Ubicada dentro
del ambiente histórico del hotel, su propuesta gira alrededor de los
mezcales artesanales y la coctelería. El espacio permite acercarse a uno de los destilados más representativos de
México mientras se disfruta de una atmósfera íntima.
La memoria gastronómica de Puebla aparece también en Nevados Don Hermilo,
una propuesta cuya tradición se remonta a 1921. Su especialidad son los tradicionales nevados, bebidas elaboradas con licor
de fruta y aguardiente de caña, acompañadas por botanas y antojitos.
La oferta se complementa con brunch durante los fines de semana y Room
Service, una alternativa para quienes prefieren disfrutar el desayuno o la
cena desde la privacidad de su habitación.
Así, comer en Quinta Real Puebla también puede convertirse en una manera de
conocer el destino. Cada propuesta cuenta una parte diferente de la historia
gastronómica, desde los sabores poblanos hasta las influencias internacionales
que forman parte de la cocina contemporánea.
Un hotel que convierte la estancia en parte del viaje
La experiencia de Quinta Real Puebla comienza antes de llegar a la habitación.
Está en el edificio, en los patios, en los corredores y en la posibilidad de
caminar por un inmueble que forma parte de la historia de la ciudad.
Después está Puebla: sus iglesias, museos, mercados, restaurantes y calles que
invitan a caminar sin un itinerario demasiado rígido.
Esa combinación hace que el hotel funcione no solamente como alojamiento, sino
como una puerta de entrada al destino.
Porque Puebla se descubre con los pies, se recuerda a través de sus sabores
y se entiende mejor cuando también se habita. Y en Quinta Real Puebla,
dormir es otra forma de viajar por la historia de una de las ciudades más
fascinantes de México.
Más información:
Sobre Ana Belén Ortiz Monteón es una periodista digital con una
trayectoria versátil y en constante evolución. Egresada de la Facultad
de Ciencias Políticas y Sociales, inició su carrera en El Universal,
donde dio sus primeros pasos en el oficio en donde desarrolló una mirada
enfocada en conectar con la audiencia y fue de las pioneras en crear una
de las secciones del área digital del medio.
Más adelante se especializó en espectáculos, entretenimiento, estilo de
vida, viajes, ciencia y cultura. Durante nueve años fue editora web de Food and Travel México, etapa en
la que profundizó en la fuente gastronómica y en la creación de
contenidos sobre experiencias culinarias. Actualmente forma parte del
equipo digital de TelevisaUnivisión y ha colaborado con plataformas como
The Drink Magazine, La Lista News y El Conocedor.
Apasionada de la cultura asiática, tiene un gusto especial por Japón y
Corea. Disfruta descubrir nuevas tradiciones y siempre encuentra un buen
momento para una cerveza fría o una copa de vino, especialmente blanco o
espumoso. Y si lo amerita, un buena champagne.
IG: https://www.instagram.com/abelaynne/
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