Mostrando entradas con la etiqueta Basque Culinary Center. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Basque Culinary Center. Mostrar todas las entradas
Chef Eduardo Plascencia




Por Sandra Buch
Instagram: sandrabuchbarris


Lalo Plascencia es un incansable buscador de la técnica para preservar los valores de la cocina. “Las personas mueren, la técnica perdura” es la frase de cabecera del chef, que resume su incansable búsqueda de la constancia y reproducción de la cocina mexicana

El chef Lalo Plascencia es amigable, apasionado de la cocina mexicana; pero sobretodo de la técnica para poder reproducir recetas, platos.  Hace más de 10 años creó el Centro de Investigación Gastronómica México (CIG), un lugar de experimentación, de búsqueda, de capacitación, de reproducción de técnicas que le permite ir ampliando conocimientos y a la vez, desarrollar nuevos proyectos.

Hablar con el chef Lalo Plascencia es todo un agasajo. Es una charla llena de anécdotas, viajes, historias; pero sobretodo de un sentimiento de declaración de amor a su país, México, pero también de guerra. 

La entrevista empieza de manera relajada, la única condición que impone el chef es que debe ser en un lugar con buen café. Nos citamos en un local de la colonia Juárez, en la Ciudad de México. El café de autor no puede faltar para poder dar cumplimiento al requisito principal.

Chef Lalo Plascencia


Poco a poco, Lalo Plascencia se va emocionando mientras habla de las diferentes partes de su biografía.

El viaje empieza en España. A principios de febrero de 2016 se da la tarea de dar a conocer el Centro de Investigación Gatronómica México (CIG México) en el Basque Culinary y en el Celler de Can Roca. Es precisamente en la visita al Celler cuando de la mano del hermano Sommelier, Josep Roca, descubre los vinos de Jerez, y se queda con una de las frases que le revela Pitu Roca: “Tenemos la obligación de preservar los vinos de Jerez, porque son los grandes desconocidos de España”.

En septiembre de ese mismo año llega a Puerto de Santa María, invitado por la Sommelier y Educadora de vinos de Jerez, Ruth Amaya, a quien había conocido meses atrás en la distancia. Fascinado, y con la frase de Josep Roca muy presente, comienza una relación profesional y personal que le permite descubrir la analogía entre México y Jerez; y poco a poco va desarrollando técnicas y platos mexicanos con productos españoles.

Plascencia comenta que Jerez tiene un problema muy similar a México, tiene todo de fácil acceso: playa, sol, calor, cerdos; pero el hecho de tener todo a mano, hace que los locatarios no valoren la riqueza que posee. Igual que acontece en México, sobre todo con los chiles y los vinos de Jerez.

Fruto de su estancia en Puerto Santa María nace un nuevo proyecto con dos protagonistas: Lalo Plascencia con cocina mexicana y Ruth Amaya con los vinos de Jerez.

De esta unión prolífica nace el Restaurante Amaya; un espacio en Puerto de Santa María con un fin muy claro: solo se abre cuando tienen reservaciones, el lugar tiene diferentes espacios, además de una sala de catas que ofrece tres vinos de Jerez con tres tapas: albóndigas enchipotladas, tacos dorados, frijoles puercos… Una cocina casera, trabajada, que ofrece un menú diario.

También ofrecen una cocina más elaborada, con diferentes tipos de menú degustación: 5, 10, 12, 15, e incluso en una ocasión un menú degustación de 18 platos. El objetivo es que la gente viajara al lugar solo por la oportunidad de comer en un sitio pequeño, lindo y muy amigable.

El proyecto tuvo por nombre Amaya, una palabra muy ligada a la historia del chef Plascencia, un vocablo de origen vasco que significa Principio del fin.

Durante su estancia en Andalucía se dedica a la innovación, al estudio de técnicas; así es como en el invierno de 2016, cuando Jerez se adormece o paraliza un poco por temporada baja, su amigo el chef Ángel León le ofrece su centro I+D, para realizar innovación y estudios.

Un fin de semana deja siete cuencos en remojo con chiles en cada uno de ellos. Su sorpresa es cuando llega el lunes al centro de innovación y descubre que en cada uno de los cuencos se ha producido un fenómeno similar al velo flor que se crea en los jereces.

El velo flor es una reacción natural que se produce en los vinos de jerez, fino y manzanilla cuando, por circunstancias del clima y humedad de las bodegas en las barricas que reposan los vinos de jerez, se produce una manto de bacterias que protege y previene al vino de la oxidación, permitiendo siga fermentando.

Totalmente emocionado por este descubrimiento, se dedica a estudiar el fenómeno con el fin de reproducir las condiciones para crear el velo flor de forma intencional. Es así como en 2018 viaja con agua de velo flor de Jerez a México y empieza a experimentar con los aguachiles.

Después de experimentar descubre que los mejores chiles para reproducir el velo flor son el agua de chile guajillo y pasilla. Explica que el nivel de capsantina, acidez y azúcar de cada chile es diferente, lo cual provoca que algunos no inoculen o lleguen al grado de putrefacción.

El restaurante Amaya y el proyecto del chef Plascencia con Jerez termina en febrero de 2018. Los continuos viajes hacen que de por finalizado este episodio de su vida.

De regreso a México se dedica a investigar, enseñar, colaborar con diferentes chefs para ir creando su conocido Sexto Sabor. Diseña un curso que permite en una hora y media aprender a limpiar los chiles para realizar un total aprovechamiento de sus partes; su intención es clara y no se cansa de repetirlo: “el mundo se conquista con técnicas”.

Cuando le preguntamos por su reciente nombramiento como miembro de L'Académie Culinaire de France, en febrero de 2019, con ilusión en los ojos y orgullo nos comenta que para él es una gran responsabilidad poner la cocina mexicana en el lugar que le corresponde, aportando técnicas para poder reproducir recetas y supervivencia al producto. 

Es la oportunidad de hacer llegar el sexto sabor; enchilamiento como él específica; acercarlo y hacer entender los chiles, pero sobre todo democratizar los chiles secos mexicanos.

Porqué chiles secos le preguntamos; y con mucha vehemencia, nos cuenta que cuando el chile es fresco el nivel de capsantina es alto, incontrolable, inaplicable a la cocina no mexicana. Además de 10 chiles frescos se obtienen alrededor de 300 chiles secos. El chef explica que un mismo chile, dependiendo del proceso de secado, de la madera que se utiliza para ahumar, y otros factores, hace que obtengamos chiles diferentes. De ahí la importancia de buscar técnicas que permitan democratizar los procesos: la gran obsesión de Lalo Plascencia.

La charla es amena, distendida, con viajes; y sin darnos cuenta después de dos cafés y algunas horas, debemos dar por concluida la entrevista.

No podemos dejar la oportunidad de preguntar a Lalo qué vino de jerez lo define. Sin dudarlo especifica que sería un brandy de jerez reposado, añejado, tranquilo, complejo; pero también un rebujito, una bebida típica del verano jerezano realizada a partir de manzanilla y refresco con un toque de limón, con una hoja de menta o hierbabuena; fresco, chispeante, alegre.

Diagrama dibujado por el chef Lalo Plascencia
El sexto sabor


Antes de despedirnos me pide el cuaderno para poder dibujar lo que para él es la cocina mexicana: un cubo, una imagen gráfica tridimensional que permite entender y perfilar de mejor manera la cocina.
Toma el lápiz y mientras va dibujando nos va explicando cada uno de los puntos del cubo
Y así, con el regalo de un dibujo sobre las bases de la cocina mexicana, nos despedimos de Lalo, con muchas ideas, muchos temas para ir desarrollando y recuperando en un futuro.

No podemos despedirnos sin recordar una de sus frases: “La técnica es un lenguaje universal; las personas mueren pero las técnicas resisten, persisten”.


Sobre Sandra Buch: Originaria de la Ciudad de Girona, España. Egresada de la Universidad de Girona con especialidad de sommelier. Ha trabajado como sommelier en restaurantes. Actualmente es docente de programas de servicio y vinos para profesionales de la industria de hotelería, y reparte su tiempo en el área de venta de vinos importados.




¡Sigue nuestra información en Twitter: @copasycorchos!
¡Disfruta de las delicias en Instagram: @copasycorchos!
¡Sigue al pendiente de la gastronomía en Facebook: @copasycorchos!





Otras notas relacionadas:

Cocineros de gira como los rockstars

Celebran semifinal de la 7a edición de Cocinero del Año México 2019 - 2021

Oaxaca Flavors, el festival que reúne tradición y talentosos chefs















Comodidad y lujo en JW Marriott Los Cabos Resort & Spa
Comodidad y relajamiento en una propiedad en lujosa armonía arquitectónica con su entorno es la oferta del JW Marriot Los Cabos Beach Resort & Spa...
En Guadalajara, la mayor comodidad: Hyatt Regency Andares
Hyatt Regency Andares Guadalajara ofrece experiencias diseñadas para conectar a los viajeros de hoy a quién y lo que más les importa. El hotel está situado en Zapopan, en la exclusiva zona comercial de Andares, y ofrece acceso directo...
El prestigio y encanto de las burbujas: Louis Roederer
El champagne es sinónimo de alegría. ¿Qué otra bebida puede competir con el encanto de su historia, la algarabía de sus burbujas y sus distintivos aromas? La historia inició cuando...
Frescura es el encanto de los vinos rosados
Vinos de gran frescura, perfectos para época de calor. Los vinos rosados son los más versátiles para el maridaje...
Siete experiencias para deslumbrase en Zacatecas este verano
El Estado de Zacatecas, abrirá sus puertas al turismo con grandes atractivos turísticos ubicados en la capital zacatecana, Pueblos Mágicos y zonas arqueológicas. La Bufa, los museos...
Viñedos propios en Querétaro: Parque enoturístico Puerta del Lobo
Para aquellos que desean tener su propio viñedo, el desarrollo turístico e inmobiliario Puerta del Lobo ofrece...


SIGUENOS EN INSTAGRAM
 Síguenos en Instagram

Chef Leonor Espinosa de Colombia obtiene el Basque Culinary World Prize 2017



Por Dr. Salsa
Instagram: drsalsamx
Twitter: @drsalsamx

La reconocida chef colombiana Leonor Espinosa fue galardonada el pasado 17 de julio con el premio "Basque Culinary World Prize" en reconocimiento a su contribución por los proyectos de desarrollo social que ha realizado.

La chef Leonor Espinosa es una de las cocineras más apreciadas de Colombia y figura clave en el renacimiento gastronómico del país latinoamericano, al tiempo que ha cultivado y promovido el valor de la biodiversidad de su entorno. A través de su fundación de apoyo social llamado Funleo, Espinosa ha revivido el conocimiento ancestral de muchas comunidades indígenas afroamericanas y su trabajo ha impulsado a dichas comunidades a convertir su herencia biológica y cultural en herramientas de desarrollo socioeconómico.

Sin complejos, Leonor asume la cocina popular de su país como motivo de orgullo y la promueve apelando a la innovación como herramienta para diversificar el uso de la biodiversidad y darle valor a lo propio. A través de Funleo, reivindica el hacer y el saber ancestral de poblaciones sobre todo indígenas y afrocolombianas, impulsando procesos de crecimiento rural en marcos de soberanía alimentaria, canales de comercialización con pequeños productores, así como espacios para la educación, nutrición, emprendimiento y turismo en localidades étnicas.

Mientras suma apoyos por inaugurar un Centro Integral de Gastronomía en el Chocó, como marco alternativo al narcotráfico, insiste en que Colombia tome conciencia de su riqueza gastronómica y que, de forma autónoma, sus comunidades transformen su patrimonio biológico, cultural e inmaterial en formas de desarrollo social y económico.

"Este premio es para todos los que hemos creído en el invaluable patrimonio cultural de Colombia, significa una ilusión para aquellas comunidades que durante años han luchado por ser reconocidas a través de su valor ancestral y aporte a la identidad cultural nacional" expresó la chef Espinosa al recibir el premio. "Es una forma de mitigar el silencio generado por el conflicto armado, la injusticia y la exclusión, y para el país ratifica en esta coyuntura de reconciliación, la importancia de apostar a los procesos gastronómicos como herramienta significativa para el desarrollo económico de las poblaciones, dónde realmente se encuentra el verdadero patrimonio generador de bienestar" amplió la chef ganadora del importante reconocimiento en la industria.

El espíritu del Basque Culinary World Prize se otorga a cocineros que utilicen la naturaleza socioeconómica de la gastronomía para mejorar las condiciones de sus comunidades. Nace del deseo de una generación de chefs internacionales que comprendieron que podían multiplicar la dimensión de su profesión integrando nuevas aptitudes, creatividad, innovación y preocupaciones sociales sobre un terreno abonado por el intercambio y de manera especial, que podían contribuir con la sociedad.

De acuerdo a los lineamientos del premio, está destinado a un cocinero o cocinera que haya demostrado la manera en cómo la gastronomía puede traducirse en una fuerza transformadora y generadora de bienestar. Busca subrayar el trabajo de quienes deciden aprovechar la gastronomía para incidir en la sociedad más allá de la cocina.

El jurado está conformado por alguno de los chefs más influyentes del mundo así como por expertos internacionales reconocidos en otras disciplinas. El premio es otorgado por el Basque Culinary Center, una institución académica pionera a nivel mundial, y promocionado por el Gobierno Vasco en el marco de la Estrategia Euskadi-Basque Country.

Para ser considerados, los candidatos deben ser nominados por profesionales activos del gremio gastronómico —por ejemplo, chefs, restauradores, investigadores, escritores, periodistas— o instituciones del sector. Al nominar a los candidatos se deben expresar las razones por las cuales creen que el nominado merece el premio.

Las nominaciones son primero consideradas por el Comité Técnico, responsable de revisar que cumplan con el criterio y el perfil del premio. Sus miembros anuncian 10 finalistas y entregan la lista sobre la cual habrá de trabajar el Jurado. Los miembros del Jurado deliberan hasta elegir a un ganador o ganadora, quien recibirá oficialmente el premio de manos de autoridades del Gobierno Vasco en una gala especial, organizada en Euskadi.

Palabras de la chef Leonor Espinosa al recibir el premio:



Más información:
Fundación Funleo: http://funleo.org/
Basque Culinary World Prize: http://www.basqueculinaryworldprize.com/

¡Únete a nuestra comunidad en Facebook: Entre Copas y Corchos!
¡Sigue nuestra información en Twitter: @copasycorchos!
¡Disfruta de las delicias en Instagram: @copasycorchos!

 Los Mejores Chiles en Nogada de CDMX





¿Es posible comer tacos y vino?
Quitando todo misticismo al vino, es un perfecto compañero de los tacos más populares de México
Crean cervezas colaboración México-Estados Unidos en homenaje a migrantes
Trabajando en conjunto México y Estados Unidos crean nuevas cervezas
El mejor café e infusiones de El Otro Café en Casa Negra
En Casa Negra se disfruta del mejor café e infusiones
Frescura es el encanto de los vinos rosados
Vinos de gran frescura, perfectos para época de calor
Vinos Mexicanos reconocidos por calidad en el Concours Mondial de Bruxelles
En Bruselas han reconocido con medallas de Oro al vino mexicano
Festival Gastronómico Oaxaqueño en restaurantes de CDMX
Los platillos más representativos de la deliciosa cocina Oaxaqueña en Ciudad de México

Otras notas relacionadas:
Cocinera de Venezuela, ganadora del Basque Culinary World Prize
Espectacular Fiesta de la Vendimia en Finca Sala Vivé en Querétaro
El vino, la esencia de quien lo hace
La resaca de San Sebastián Gastronomika
El Mercado Roma deja huella de su historia en libro

SIGUENOS EN INSTAGRAM
 Síguenos en Instagram

Maria Fernanda Di Giacobbe ha sido elegida hoy 11 de julio, como la ganadora del Basque Culinary World Prize 2016, un premio para chefs con iniciativas transformadoras promovido por Basque Culinary Center y el Gobierno Vasco, en el marco de la estrategia Euskadi-Basque Country.

De forma excepcional, su trabajo refleja la evolución alcanzada por la gastronomía luego de que una generación de chefs comprendiera que podía multiplicar la dimensión de su profesión y muy especialmente, que podía contribuir con la sociedad más allá de la cocina.

Promotora insigne del chocolate venezolano, Di Giacobbe fue elegida proyectos como Kakao y Cacao de Origen, con los que ha conseguido articular una red de educación, entrenamiento, emprendimiento , investigación y desarrollo en comunidades productoras en torno al cacao criollo como fuente de identidad, cultura y riqueza económica. En medio de la compleja situación política en Venezuela, se empeña, sobre todo, en brindarle oportunidades mujeres en situación de vulnerabilidad económica, a las que capacita y convierte en microempresarias del chocolate.

En consecuencia, recibirá 100 mil euros, que deberá donar a algún proyecto de su elección, que exprese el poder transformador de la cocina.

La decisión fue dada a conocer hoy en el Museo Balenciaga, en Getaria, después de que este domingo, 10 de julio, se reunieran los miembros de un jurado conformado por algunos de los chefs más importantes del mundo y especialistas vinculados con la alimentación. Presidido por Joan Roca, del Celler de Can Roca (España), incluyó a personalidades como Ferran Adrià (España), Dominique Crenn (Estados Unidos), Heston Blumenthal (Reino Unido), Massimo Bottura (Italia), Yoshihiro Narisawa (Japón) y Enrique Olvera (México), además de expertos internacionales como el escritor e investigador estadounidense Harold McGee, y al especialista en Historia de la Alimentación, Massimo Montanari, la escritora mexicana Laura Esquivel, autora de Como agua para chocolate; y Cristina Franchini, experta en Ley Internacional y Acción Humanitaria, parte del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

El Basque Culinary World Prize se lanzó en febrero 2016 para compartir la manera en que la gastronomía puede constituir una fuerza transformadora, subrayando la labor de hombres y mujeres emprendedores y con vocación a la excelencia; de gente innovadora y creativa; tenaz, contracorriente y hasta temeraria, pero sobre todo, comprometida con su sociedad. Se creó, además, para celebrar el camino abierto por pioneros como Alice Waters o Dan Barber en Estados Unidos, Claus Mayer y René Redzepi en Dinamarca, Jamie Oliver y Heston Blumenthal en Reino Unido, Gastón Acurio en Perú o Massimo Bottura en Italia, entre otros.

“La ganadora refleja el paso que puede dar la cocina de ciencia a la conciencia. En torno al un símbolo gastronómico como el cacao, articula esfuerzos que inciden positivamente en toda la cadena que involucra el chocolate. Es además un ejemplo inspirador, que muestra el poder que puede ser la gastronomía, independiente de cuan complejo sea el contexto. Los chefs sí pueden hacer una diferencia”, declara Joan Roca, como presidente del jurado.

Bittor Oroz, Viceconsejero de Agricultura, Pesca y Politica Alimentaria del Gobierno Vasco, ha señaló: "Los atributos que se le relacionan a la gastronomía de Euskadi son un reflejo de lo que queremos ser y proyectar en el mundo como Euskadi Basque Country. Un país donde la seña de identidad es la innovación, el emprendimiento, la tradición y el saber hacer, y como no, unos productos de calidad”

Por su parte, Joxe Mari Aizega, director del Basque Culinary Center, agregó “Con esto quisimos brindar testimonios inspiradores sobre cómo la gastronomía puede contribuir con la sociedad; el ganador es un ejemplo tangible de ello, de la responsabilidad o el sentido que puede implicar ser cocinero o cocinera hoy en día. Entre las tantas distinciones que existen en el mundo, el Basque Culinary World Prize premia acciones concretas y transformadoras, independiente de la escala o la notoriedad del chef. Por eso ha sido tan emocionante”

Más de 110 candidatos, de unos 30 países, fueron nominados al Basque Culinary World Prize, entre febrero y abril, a través de la web del premio. Un comité técnico, liderado por la chef Elena Arzak, del restaurante Arzak, y conformado por académicos de distintas universidades, eligió a los 20 finalistas entre los cuales dictaminó el jurado:

Alberto Crisci (Reino Unido), Alicia Gironella (México), Ángel León (España), Ann Cooper (EEUU), Carlos Zamora (España), Daniel Boulud (Francia/Estados Unidos), David Hertz (Brasil), Gabriel Garza (México), Jessamyn Rodriguez (Canadá / Estados Unidos), José Andrés (España/Estados Unidos), Joshna Maharaj (Sudáfrica/Canadá), Leonor Espinosa (Colombia), Manoela Buffara (Brasil), Margot Janse (Holanda), Maria Fernanda Di Giacobbe (Venezuela), Massimiliano Alajmo (Italia), Nani Moré (España), Rodolfo Guzmán, (Chile), Teresa Corçao (Brasil). Además de Kamilla Seidler (Dinamarca) y Michelangelo Cestari (Venezuela), en una misma nominación, por su trabajo, juntos, en Bolivia.

Con información del Basque Culinary Center.
Fotos: Cortesía Basque Culinary World Prize.


¡Únete a nuestra comunidad en Facebook: Entre Copas y Corchos!
¡Sigue nuestra información en Twitter: @copasycorchos!



Otras notas relacionadas:
Menú degustación Festival Guelaguetza en Santo Agave Puebla
Buscando al pez León: El platillo exótico de Cozumel
Consumo de cerveza en el mundo