La chef de Ladurée, Mara Carrillo, 
ganó el primer lugar en el concurso 
internacional celebrado en París, 
con una reinterpretación de la 
religieuse que se servirá en todas 
las boutiques del mundo



Por Editores de Copas y Corchos
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La chef Mara Carrillo, chef ejecutiva de pastelería en Ladurée México, fue reconocida con el primer lugar en el "Concours de la Meilleure Religieuse", un concurso de talla internacional organizado por la prestigiosa Maison Ladurée en París, Francia.



El objetivo de esta competencia fue rendir homenaje a la religieuse, uno de los postres más emblemáticos de la pastelería francesa, a través de interpretaciones creativas realizadas por los chefs de las distintas sedes de Ladurée en el mundo.

Además del reconocimiento, su creación estará disponible en todas las boutiques de Ladurée a nivel mundial, llevando un toque de su sensibilidad pastelera y un guiño mexicano a todas las vitrinas del mundo.



Este concurso formó parte de una convención anual que reunió a todos los chefs de la creación pastelera en cada país. Sin duda, fue una oportunidad única para compartir experiencias, intercambiar ideas y demostrar el talento que cada cocinero aporta desde su cultura local.


La religieuse ganadora

Para el concurso, Mara Carrillo presentó una religieuse de manzanilla, chocolate blanco y manzana verde. La elección de ingredientes respondió tanto a una inspiración estacional y cultural, como a la necesidad de crear un postre técnicamente viable para replicar en todas las sucursales de Ladurée.



“Pensaba mucho en flores, hierbas, como estos aromas de primavera, porque justo lo presentamos terminando la temporada. Consideré varias flores, como toronjil, cedrón, e incluso flor de calabaza, un ingrediente muy mexicano. Pero luego pensé en la practicidad: si llegara a ganar ¿cómo lo podrían replicar? Ya que yo ya sabía que el premio se vendería en todas las Ladurée del mundo”, explicó la chef.

Este logro no solo representa un reconocimiento personal, sino también un logro colectivo para todo el país, una muestra del talento mexicano en un escenario internacional.

“El hecho de que haya podido ganar no solo por mí, sino por Ladurée México, fue algo que me dio mucho orgullo. realmente pude demostrarme a mí, más que a los demás, que nuestro talento y conocimiento es muy válido y vigente. No somos anticuados ni carecemos de talento. Este logro fue algo muy bueno para mí y para toda la industria mexicana”, compartió Mara.


Concours de la Meilleure Religieuse

El Concours de la Meilleure Religieuse se celebró en la sede central de Ladurée en París, como parte de la convención anual de la marca. Esta competencia interna reunió a chefs pasteleros de todas las sedes internacionales, incluyendo Francia, Suiza, Japón, Reino Unido, Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos, Canadá y México.

Cada participante tuvo tres días para desarrollar, materializar y perfeccionar su creación. En la última jornada, las religieuses se evaluaron por el jurado y se otorgaron los galardones a las mejores interpretaciones. El segundo lugar lo obtuvo la chef Alexandra Launay, de Canadá, mientras que el tercer lugar fue para el chef Nicolas Champaud, de Qatar.

Los criterios de evaluación incluyeron el dominio técnico (pasta choux, cremas y ejecución), el equilibrio y originalidad de sabores, la presentación estética y, de forma destacada, la viabilidad de replicar la creación en todas las boutiques internacionales.

El jurado estuvo integrado por reconocidos chefs y personalidades del medio gastronómico, como Julien Alvarez, chef de creación pastelera internacional de Ladurée; Anne Coruble, chef pastelera del hotel The Peninsula, en París; Eugénie Pont, editora de la revista Fou de Pâtisserie; y David Wesmaël, conocido por ser uno de los Meilleur Ouvrier de France (MOF), distinción oficial que demuestra la máxima excelencia en su oficio.

La chef Carrillo ha demostrado que el talento mexicano tiene un lugar en las más altas esferas de la pastelería internacional. Este logro es un reflejo de su disciplina, entrega y pasión por la pastelería.


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      Nacido en el corazón de Puerta 
      del Lobo, Vertical es un restaurante 
      y bar que respira al ritmo del 
      viñedo y celebra la riqueza del 
      Bajío mexicano



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      • Su cocina evoluciona con las estaciones, conectando ingredientes locales con técnicas globales y una barra que cuenta historias líquidas.
      • Creado por Álvaro García, Enrique Escudero y Tito Pin Pérez, es un espacio vivo donde la hospitalidad, el sabor y el paisaje se encuentran.


      Entre los viñedos del corazón de Querétaro, donde el tiempo parece transcurrir con otra cadencia, nace Vertical Comedor Evolutivo, un restaurante y bar que celebra la riqueza del Bajío mexicano a través de una cocina de producto, una coctelería de autor profundamente inspirada en el territorio y una hospitalidad que invita a quedarse.



      Fundado en el verano de 2024 dentro del viñedo Puerta del Lobo, Vertical se levanta como un espacio que respira al ritmo de la naturaleza. Su nombre se inspira en la verticalidad y ascendencia con la que las vides crecen, buscando alcanzar los rayos del sol, un gesto que también refleja la filosofía del restaurante y del bar: mirar siempre hacia arriba, con intención y arraigo. 

      Desde su salón panorámico, los comensales pueden contemplar cómo el paisaje cambia de color, estación con estación, ofreciendo una pintura viva que transforma cada visita en una experiencia distinta.



      Además de ser un restaurante familiar y pet friendly, Vertical es el lugar ideal para celebrar momentos especiales rodeados de vino, paisaje y buena mesa.


      Cocina de producto, viva y profundamente local

      La cocina está a cargo de Julieta Silva, joven chef queretana que, a sus 23 años, lidera una propuesta libre, intuitiva y profundamente conectada con su entorno. Su formación autodidacta y su experiencia entre huertos, mercados y fogones la han llevado a construir un menú que honra la temporalidad, la trazabilidad y el origen. Desde el aprovechamiento total del producto hasta la colaboración cercana con productores y comunidades de la Sierra Queretana, Julieta imprime una filosofía sensible y honesta en cada plato.




      Vertical es cocina viva: cambia con las estaciones, con la tierra y con las manos que lo trabajan. Entre sus platos más representativos están el risotto de totomoxtle con mole de betabel y esquites, la coliflor de colores a las brasas con mole rojo, praliné de cacahuate y garbanzo enchilado, o los dumplings rellenos de conejo en salsa de mantequilla y parmesano con aceite de chiles.






      Las pastas se elaboran en casa, respetando técnicas tradicionales que realzan su textura y sabor. Además, trabaja con proteínas de la región que celebran la riqueza del entorno: mejillones vivos traídos desde Baja California, conejo de Finca Escondida en Tequisquiapan, Red Angus de Rancho Vaca Negra y Cross Wagyu de Punta Espada.

      Para los lácteos, colaboran con queserías artesanales como Rancho Santa Marina, Bocanegra y Rebaño; mientras que los vegetales provienen de productores locales y del clásico Mercado de la Cruz.



      En Vertical, el producto es el corazón de cada creación: por eso se trabaja con ranchos cercanos al Valle del Marqués, lo que permite asegurar frescura, cercanía y un impacto positivo en la comunidad local. Para los  ingredientes de otras regiones del país, como los pescados y mariscos, colabora con proyectos que garantizan trazabilidad, sustentabilidad y una calidad excepcional.


      Coctelería con alma y memoria

      La barra está comandada por Tito Pin Pérez, director de alimentos y bebidas, nombrado Mixólogo del Año por la Guía México Gastronómico 2024. Neoyorquino de nacimiento pero mexicano por elección, Tito ha encontrado en lo cotidiano de nuestra cultura una fuente inagotable de inspiración. 



      Su coctelería es técnica, emocional y cercana: hay tragos que evocan desayunos como la papaya con cottage, otros que reinventan dulces típicos como el limón con coco, o que celebran sabores contemporáneos como el matcha latte y el negroni de mango. Cada cóctel cuenta una historia (propia o colectiva) y sirve como puente entre la barra y la cocina.


      Cocina y barra: un diálogo constante

      La cocina y la barra en Vertical están íntimamente conectadas. No solo comparten la misma filosofía evolutiva y un respeto absoluto por el producto, sino que también dialogan de forma activa y creativa. 

      Algunos procesos comienzan en la barra y se completan en la cocina, o al revés: ingredientes que se infusionan para un cóctel terminan dando sabor a una salsa, mientras que preparaciones de cocina encuentran nuevos usos en bebidas. Este intercambio constante permite aprovechar al máximo cada ingrediente y genera una experiencia integrada, coherente y profundamente sensorial.



      El viñedo como origen y destino

      Vertical se encuentra dentro de Puerta del Lobo, un proyecto vitivinícola integral en El Marqués, Querétaro. Con 143 hectáreas, de las cuales 30 están dedicadas a la producción de uvas blancas y tintas, Puerta del Lobo produce 13 etiquetas organizadas en tres líneas: Puerta del Lobo, Finca y Reserva de la Familia.

      Además de su excelencia enológica, Puerta del Lobo ofrece experiencias enoturísticas únicas, incluyendo recorridos por los viñedos, catas de vinos premiados y hospedaje exclusivo en villas boutique. La propuesta gastronómica de Vertical fue concebida en armonía con este portafolio enológico: cada plato está pensado para dialogar con los vinos de la casa, potenciando sabores, creando contrastes y construyendo una experiencia sensorial redonda y coherente.


      Visión global, hospitalidad íntima y estructura con propósito

      Álvaro García, originario de España, es cofundador y CEO de hospitalidad en Vertical Comedor Evolutivo. Con una trayectoria internacional que abarca ciudades como Londres, Shanghai, Miami, Costa Rica y Ciudad de México, Álvaro ha desarrollado una visión crítica y vanguardista de la hospitalidad. 

      Su enfoque se centra en crear experiencias acogedoras y dinámicas, ancladas en una filosofía evolutiva que busca constantemente avanzar y adaptarse. En Vertical, lidera un equipo comprometido con ofrecer un servicio que refleja calidez, atención al detalle y una conexión genuina con cada comensal.

      Enrique Escudero, mexicano, es el ancla analítica de Vertical. Con una visión emprendedora y una mente estratégica, es el encargado de que cada idea tenga un camino claro hacia su realización. Su enfoque financiero no solo estructura el proyecto, también lo impulsa: Enrique traduce la pasión creativa del equipo en decisiones sostenibles, escalables y con sentido de futuro. Su mirada precisa y orientada al detalle ha sido clave para aterrizar un concepto ambicioso como Vertical, asegurando que cada paso esté respaldado por inteligencia, proyección y compromiso con el largo plazo.



      Una invitación al presente, Vertical Comedor Evolutivo es un manifiesto de cuidado, pasión y amor por lo que se hace. Una mesa larga, abierta al paisaje, donde cada plato, cada trago y cada conversación invitan a enamorarse del aquí y el ahora.



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          Vinos disruptivos
          que vale mucho
          la pena conocer




          Por Angelo Rivas


          Anaia es de las pocas bodegas en la primera zona de Mendoza, Argentina que apuesta por sostenibilidad y vinificación en huevos de concreto


          En un mundo lleno de Malbecs argentinos hay que destacarse. La filosofía de Anaia, bodega ubicada en Agrelo, Mendoza, se inclina por cuidar el proceso del vino desde las viñas hasta la botella con lo más innovador e incluso disruptivo para los ortodoxos.

          Sostenibilidad, uso de variedades más allá de la Malbec, vinificación en tanques de concreto con forma ovoide que ayudan a una fermentación natural, uso de paneles solares y sobre todo el uso de madera alternativa como la duela, que a muchos puede causar incomodidad, son elementos que dan como resultado etiquetas distintivas.

          Gonzalo Serrano, enólogo y director de Anaia, no sólo busca diferenciarse, sino que busca producciones limitadas que revelen el terruño de sus viñas que son 100 por ciento propias.

          “Queremos una imagen del vino argentino en México que rompa con que todo es Malbec y que siempre son las mismas etiquetas”, destaca.

          En una presentación en el restaurante Xuva’, de gastronomía de la costa oaxaqueña, se presentaron los vinos de la vinícola en armonía con los platos del chef Juan Aquino en los que radica el uso de recetas tradicionales llevadas a un plano refinado para el gusto citadino.

          “Agrelo es parte de lo que es llamada la primera zona de Mendoza, Luján de Cuyo, y que desde 1990 es una denominación de origen.

          “Los viñedos en Agrelo están a unos 960 metros sobre el nivel mar, a pie de cordillera, con una temperatura más fresca y a con un suelo franco arcilloso”, indica Edgardo Schiller, sommelier que dirigió la cata de la bodega Anaia.








          Las 76 hectáreas propias de la bodega, dice el enólogo Gonzalo Serrano, además de las instalaciones abiertas en 2022 han sido declaradas la bodega más bella del mundo por Best of Wine Tourism en 2023.

          Todo el buen trabajo en el campo y en la bodega se reflejan en la calidad de sus vinos que justamente se enfocan en ofrecer diferentes variedades e incluso estilos que pueden tener o no barrica.

          Las etiquetas mendocinas

          Escorado: mezcla de Malbec (85%) y Cabernet Sauvignon (15%), orientado a la frutalidad y a ser un vino introductorio

          Anaia Malbec: proviene de viñas de 23 años, suelos variados donde domina la arcilla, vino franco sin paso de barrica

          Anaia Cabernet Franc: de la misma línea sin barrica, elaborado con una variedad difícil de vinificar, expresivo y aterciopelado

          Anaia Cabernet Sauvignon: igualmente apuesta por la sola expresión de la uva. Taninos presentes y con voluptuosidad

          Gran Malbec: entra en la línea de vinos con mayor concentración, aunque la barrica (12 meses de roble francés) viene como complemento
           
          Gran Cabernet Sauvignon: equilibrado y redondo, con 14 meses de roble francés de segundo uso que afina los taninos y final

          Gran Anaia: ensamble de Cabernet Sauvignon (53%) y Malbec (47%) que se microvinifican en barricas antes de mezclar. Proviene de viñas de más de 40 años

          Disruptivo Pinot Noir: elaboración limitada a 1257 botellas y forma parte de una línea de cinco variedades. Suave y aterciopelado con final prolongado


          Sobre Angelo Rivas: Master en Negocio del Vino y Gestión Vinícola por la Universidad de Barcelona, sommelier y consultor profesional de vinos, así como periodista de bebidas y gastronomía por más de 25 años.
          IG: angelorivasmx



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